Mostrando entradas con la etiqueta Arañas. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Arañas. Mostrar todas las entradas

Gnaphosidae, arañas de suelo.

No sé cómo la pasé por alto, a esta araña, presente siempre cerca nuestro. Pero, más vale tarde que nunca.

Las Gnaphosidae, conocidas comúnmente como arañas de suelo, son de tamaño mediano a pequeño, con ocho ojos, de los que los medios posteriores son ovalados y oblicuos. En su gran mayoría son de hábitos nocturnos, y viven debajo de la hojarasca, troncos y piedras, en donde cazan de manera errante, sin construir más telas que las de su refugio y nido.


Hembra adulta en su refugio.

Las gnaphosidae se alimentan, entre otras presas, de otras arañas, y son más bien fáciles de reconocer, porque tienen sus hilanderas cilíndricas ubicadas al final del opistosoma (abdomen), y sobresalen notoriamente.

Se pueden apreciar sus hilanderas cilíndricas al final del opistosoma.

Podemos encontrarlas en plazas y jardines, con sólo levantar las plantas del suelo o remover las hojas en descomposición que se acumulan bajo ellas. Incluso las especies más pequeñitas viven en los maceteros, ocultas a nuestra vista entre las hojas muertas.
 
Algunas especies son muy pequeñitas.

Para tranquilidad de todos, el veneno de estas arañas no tienen ninguna importancia médica para humanos y mascotas, así es que podemos convivir con ellas sin problema alguno. Incluso se les puede encontrar cazando dentro de nuestras casas, por las noches, cosa que nada tiene de malo, pues ayudan a eliminar insectos y a otras arañas menos deseadas.
.

Linyphiidae, arañas de hoja.



Si bien hablábamos de las Pikelinia, y decíamos que eran arañas muy pequeñas, ello no quiere decir que sean las más pequeñas. No, hay otras que son más pequeñas aún, tanto, que se les conoce -en inglés- con el nombre común de "arañas enanas", pero yo encuentro más adecuado decirles araña de hoja, por la forma de su telas, como si fuese una hoja de papel o sábana. En todo caso, su nombre ne latín significa "tela de línea", porque hay especies que sólo tienden unos hilos, no hacen una tela completa. Acá en Chile no las llamamos de ninguna manera en especial, ya que las personas rara vez las ven, o llegan a interesarse en ellas. 



Esto sucede porque son tan pequeñitas, que ni nos enteramos que existen, y mucho menos sospechamos que pueden estar cerca nuestro. Pero que nadie se ponga nervioso, ya que estas minúsculas arañitas no revisten ningún riesgo para nosotros. Sería imposible para ellas morder algo tan grande como les resulta ser un ser humano. Las más grandes llegan a medir 1,3 mm.

Sobre mi piel, se puede ver su tamaño comparado con los vellos.

¿Dónde las podemos encontrar? Generalmente las encuentro en los jardines, pero también en maceteros grandes, digamos de unos 30 cm de diámetro. Viven debajo de las hojas secas, o en lugares cubiertos junto a ellas. Es de suponer que se alimentan de los pequeños insectos que se comen -y degradan- esas hojas, convirtiéndolas en materia descompuesta y luego en tierra. Es difícil verlas, y más difícil capturar una sin aplastarla, pues son muy frágiles.

La familia Linyphiidae es la segunda con mayor número de especies, en el mundo, alcanzando unas 4500, de las que un centenar están descritas en nuestro país. Pero la enorme mayoría de las conocidas científicamente en Chile, son de la zona centro y sur. Las de acá del norte son casi en su totalidad desconocidas.

Las Linyphiidae tejen sus telas en forma de domo, o bien como una sábana, permaneciendo debajo de ésta. De esa manera se protegen, pues cuando un a presa cae en la tela, la aseguran y muerden desde abajo, amparadas por ésta. Sin embargo, se sabe también que estas arañas suelen recorrer los lugares cercanos a su tela, no permaneciendo siempre en ésta, como hacen otras arañas. No se sabe si lo hacen para cazar o por otros motivos. No obstante, también hay especies que sólo tienden unas cuantas líneas para cazar. Su ooteca, según he podido ver, es esférica y en todo similar a la de Steatoda, con la diferencia del tamaño, lógicamente.

.

.

Pikelinia Sp. Una araña pequeñita.

Cerca nuestro, a veces muy cerca, viven varias especies de araña. Algunas nativas y otras que nos llegaron del extranjero. Algunas las vemos seguido, y otras podemos pasar la vida sin haberlas visto nunca.
Este último es el caso de las Pikelinia, unas arañas pequeñas de la familia Filistatidae, que suelen pasar inadvertidas. Son tan pequeñas, que se alimentan de hormigas y otros minúsculos insectos.


¿Que dónde podemos encontrarlas? Bueno, a ellas les gustan dos ambientes, bastante diferentes, lo que a veces me hace pensar que podrían ser dos especies distintas. Podemos encontrarlas en los árboles y grandes arbustos de tronco leñoso, ésos cuya corteza se agrieta con el tiempo. Allí viven, ocultas, a espera que algún insecto pequeño caiga en su tela, la que se extiende sólo por un par de centímetros alrededor de su bien oculta casa.
Pero también podemos encontrarlas en los muros de las casas, en las ventanas viejas, o en cualquier resquicio de las rocas. Sobre todo de las que no están demasiado expuestas al sol. A las que eligen estos lugares es posible encontrarlas más fácilmente, ya que sus telas quedan más visibles. Bueno, encontrarlas es un decir, pensemos más bien en que podremos saber que por ahí hay una, pero realmente verla será muy difícil, ya que por su tamaño pueden esconderse en las más pequeñas rendijas, y no saldrán de ahí mientras estemos cerca.

Hembra adulta.
En esta foto, tomada sobre mi mano, se puede apreciar lo chicas que son.
Algo que casi todos preguntan, cuando se habla de una araña, es si son "venenosas" o "peligrosas". En esta caso se puede decir -con toda seguridad- que nó. Es una arañita inofensiva, y desde el punto de vista egoísta del hombre, beneficiosa, ya que cuando vive en las paredes exteriores de nuestras casas (nunca he encontrado una adentro) se alimenta de insectos que podrían entrar en ella, como las hormigas, por ejemplo.

Las Pikelinia son arañas netamente sudamericanas, y fueron descritas por primera vez en 1946 por Mello-Leitão. Hasta ahora, se han descubierto y reconocido 12 especies, ninguna de ellas en Chile. Esto no quiere decir que no las haya (como demuestran estas fotos), sino que simplemente no se las ha analizado, descrito y registrado.
.

Araña "tigre", Scytodes univittata Simon, 1882.

La araña "tigre", como mejor se la conoce en Antofagasta, se llama en realidad Scytodes univittata Simon, 1882, y no es una araña propia de nuestras tierras.
En muchas partes, como en la propia Wikipedia, se indica que en todo Chile se encuentra sólo una especie de Scytodes, la Scytodes globula. Pero eso es un error, ya que, debido a las condiciones climáticas, esa especie no puede vivir en nuestro caluroso y desértico norte. Desde la III región, habita única y exclusivamente Scytodes univittata. En poco se diferencian, a decir verdad,y se necesita ser un conocedor para darse cuenta que no son la misma especie.



En Scytodes univittata, las patas no son atigradas, como las de su pariente, sino que son de color amarillento, en toda su extensión. Es la diferencia más patente y fácil de observar.


Estas arañas tienen una especial forma de cazar: lanzan una masa pegajosa a su presa, la que la inmoviliza el tiempo suficiente para acercarse y atarla, para luego morderla e inocularle su veneno. De esta manera, reduce en gran medida el riesgo de ser atacada por su presa, que generalmente es otra araña. No es que se alimente exclusivamente de arañas, pero son su presa preferida.
Se dice también que las Scytodes son enemigas mortales de la araña "de rincón", Loxosceles laeta, tan abundante en nuestra ciudad, pero la verdad es que no es su depredador específico. Lo que ocurre es que, al ser las dos arañas sinantrópicas (o sea, que viven en las casas), tienen ocasión de encontrarse, y de servir de alimento unas a las otras. Porque no es siempre la Scytodes, con su técnica de ataque a distancia, la que gana, sino que a veces la rapidez y agresividad de la Loxosceles la ayudan a derrotar a su enemiga. Y entonces la cazadora pasa a ser la presa.

Scytodes univittata muerta por una Loxosceles

Con esto no quiero decir que no sea conveniente tener arañas tigre dentro de la casa, puede tenérselas o no. El tenerlas siempre será una ayuda para mantener controlada la población de arañas de rincón y de otros insectos que vivan dentro de la casa..


Loxosceles laeta, araña "no tan" de rincón.

Me resulta curioso advertir, recién ahora, que nunca mencioné a la araña que está más cercana a los habitantes de Antofagasta: La "araña de rincón", Loxosceles laeta Nicolet, 1849.
Muchas cosas se dicen de esta araña, y ciertamente que gran parte de ellas es -si no falsa- al menos imprecisa.

Macho de L. laeta, costa de Antofagasta.
Lo primero que yo diría es que la araña de rincón vive en la gran mayoría de las casas de nuestra ciudad, incluso en departamentos a varios pisos de altura. A esta costumbre de vivir tan cerca del ser humano, se le llama sinantropismo, siendo así la L. laeta una araña sinantrópica. Sin embargo, creo conveniente aclarar que la información, ampliamente difundida en internet, que dice que el hábitat de esta araña es las habitaciones humanas, es errónea. El hábitat de estas arañas es muy amplio y diverso, pudiendo encontrarlas en un amplio espectro de ambientes, que van desde los húmedos roqueríos de nuestra costa, a metros de la línea de la marea, hasta las quebradas de los secos cerros de nuestra región, bajo cuyas piedras es posible encontrar Loxosceles hasta una altura aproximada de 600 msnm. Ésos son los hábitats naturales de esta araña. Que haya encontrado un ambiente cómodo, seguro y agradable para vivir en nuestras casas, es otra cosa diferente. Eso se llama adaptación al medio.

La araña de rincón, así conocidas porque prefieren los lugares oscuros y rincones de nuestros hogares, es un arácnido perteneciente a la familia Sicariidae, la que comparte con las arañas Sicario (que mencionaremos en una próxima ocasión). Estas arañas son ciertamente de cuidado, porque revisten un riesgo que no podemos desconocer. El veneno de las Loxosceles, según ha podido comprobarse con el análisis de muchos casos, puede llegar a ser mortal para el ser humano.

Tela de araña de rincón, en un ambiente natural.
Según un estudio realizado en Brasil, sobre arañas Loxosceles; sus mordidas se producen en forma más frecuente en brazos y piernas, y afecta más a mujeres que a hombres. Esto ocurre porque acostumbran ocultarse en closets y roperos, por lo que muchas veces la gente, al ponerse la ropa sin darse cuenta que hay una araña dentro, la aprieta contra el cuerpo, y la araña -asustada- reacciona mordiendo e inoculando su veneno. La otra forma más común de recibir una mordedura es durante el sueño, al aplastar la araña contra la cama.

El veneno de Loxosceles produce daño necrótico en la piel y tejidos (éstos se destruyen y descomponen), y en algunas ocasiones se extiende hasta los órganos internos, como los riñones. En esos casos, existe un gran riesgo de muerte de la persona afectada, pero estadísticamente se ha determinado que en un 80% de los casos el daño es sólo cutáneo o de los tejidos externos. Resulta importante el buscar asistencia médica pronto, porque aunque no existe en nuestros hospitales suero contra este veneno, y aun éste no es de real efectividad, se pueden recibir otros tratamientos para reducir sus efectos y minimizar el daño.

Macho de Loxosceles laeta, de color claro.
En cuanto a la araña misma, podemos decir que es de tamaño más bien grande, pudiendo alcanzar, con las patas extendidas, los 30 mm. Es una araña de color café, si bien el tono puede variar mucho entre una araña y otra, dependiendo esto del lugar en que vivan. Si es muy oscuro y húmedo, el tono será muy oscuro, pudiendo llegar casi al negro. Si es un lugar seco e iluminado, el tono será mucho más claro.
 
Hembra adulta de L. laeta, muy oscura, por vivir en un sitio muy húmedo.
En el prosoma (que así se llama lo que identificamos como tórax de la araña), presenta un dibujo que se asemeja a un violín, por lo que se les conoce también como "araña violinista". Este diseño a veces es perfectamente visible, pero en otras ocasiones casi no se nota.
Las Loxosceles tienen sólo 6 ojos, como todas las arañas de su Superfamilia, Scytodoidea, y a diferencia de la mayoría de las otras arañas, que tienen 8. Sus ojos se presentan en pares, y esto es una característica que ayuda también a identificarlas.

Distribución de los ojos (6).
Si bien es cierto que debemos cuidarnos de ellas, e impedir en lo posible que vivan en el interior de la casa, no es tampoco necesario hacer fumigaciones o cosas como esa. Basta con mantener la casa limpia y ordenada, moviendo aún los muebles más pesados, cada cierto tiempo, ya que debajo o detrás de éstos es donde mejor y más seguras viven. Si se encuentra una araña Loxosceles adulta, dentro de la casa, lo más probable es que haya bastantes más, y es aconsejable hacer limpieza para eliminarlas.
L. laeta hembra, tonalidad intermedia, cazando de día.

Otra cosa que se dice de las Loxosceles es que sólo cazan de noche. Esto no es tampoco completamente efectivo.  Porque aunque es cierto que la luz les resulta molesta, si una Loxosceles está en su escondrijo, y ve pasar por en frente una araña u otra presa cualquiera, no dudará en salir velozmente y atacarla en forma fulminante, amparada en su gran velocidad, para luego arrastrarla a lugar seguro y comérsela.


Ah, y como última cosa, estas arañas no atacan a las personas, ni les saltan encima o cosa parecida., por lo que no hay razón para tenerles miedo, sólo se debe ser precavido. Son únicamente una araña más.

.

Argiope argentata, una dama de plata.

Hembra adulta en su tela.
 La mayoría de las personas que se encuentran con esta araña, le temen. Aun aquellas personas que gustan de la vida silvestre, de ver aves, animales e insectos, se sienten un poco atemorizados, al encontrarse con una Argiope argentata. Y es por dos motivos: que es una araña no pequeña de colores llamativos, y que construye grandes telas orbiculares, en cuyo centro se instala pacientemente, a esperar su alimento. Ciertamente, impresiona encontrarse con ella por primera vez, sobre todo si es sorpresivamente.

La Argiope argentata es una araña perteneciente al Género Argiope, y a la Familia Araneidae, que agrupa a arañas grandes y coloridas, que construyen telas de gran tamaño y -generalmente- de forma orbicular.
El nombre del Género, Argiope, significa "de ojos brillantes", y proviene del hecho de que sus ojos cuentan con "tapetum lucidum". Esto es una cubierta muy brillante, en el interior del globo ocular, y que refleja mucho la luz. El tapetum lucidum sirve -en estas arañas y en muchos animales de vida nocturna, como los gatos- para proporcionarles una excelente visión nocturna. El nombre de la especie, argentata, significa "plateada", y se debe -obviamente- al color  plateado brillante que recubre su prosoma (tórax) y parte de su opistosoma (abdomen).

Esta araña es propia sólo del norte de Chile, pudiendo encontrársela en las tres primeras regiones del país, hasta Antofagasta.

Se sabe que esta especie, pese a su tamaño, no representa ningún riesgo para las personas, pues debido a su costumbre de vivir en el exterior, donde encuentre espacio para su tela y abundante sol, es muy difícil que se de la situación en que se vea obligada a morder. Incluso, si alguien -sin darse cuenta- se enreda en su tela, la araña no hará otra cosa que escapar lo más rápido posible y esconderse.  Ahora, ante el caso de que -pese a todo- mordiese a una persona, las consecuencias no serían mayores que la picada de una abeja común, es decir dolor local  y picazón por una hora o cosa así. Lógicamente, para un niño pequeño podría ser más dolorosa la reacción, pero como ya he dicho, no es una araña que acostumbre morder, incluso aunque se la moleste.  Por tanto, no hay razones que justifiquen el matarla.

Araña juvenil, comiendo lo que llamamos un "mosco",
una gran mosca Sarcophagidae.
La Argiope argentata puede considerarse beneficiosa en cualquier jardín, ya que consume buena cantidad de insectos, que caen continuamente en su casi invisible tela. Cada vez que captura una presa, la tela sufre daños, a veces de consideración, pero la araña ocupa sus noches en repararla. Gracias a su buena visión nocturna, puede trabajar tranquilamente, sin temor a los depredadores.

Todas las Argiope presentan un gran dimorfismo sexual, lo que quiere decir que hay bastante diferencia entre machos y hembras. Estas últimas alcanzan un apreciable tamaño, hasta 2,5 cms. (sin las patas), en tanto los machos no llegan a medir un centímetro. Los machos no sobreviven a la cópula, muriendo poco después por el esfuerzo realizado. 

Apareamiento. Se nota claramente la diferencia
 de tamaño entre el macho y la hembra.
Las hembras, en tanto, después de la cópula deben producir huevos, tantos como 200 a 400, los que  pondrán dentro de un saco de tela, teñido de verde o amarillo, y que instalarán lejos de la tela, entre las hojas de alguna planta cercana o en un rincón protegido. 

Ovoteca con los huevos en su interior.
A diferencia de otras especies de arañas, las Argiope no cuidan de su ovoteca ni de sus hijos. Después de haber dejado entre 2 y 4 sacos de huevos, al final del verano, la araña hembra morirá también. Los huevos deben sobrevivir el invierno en su ovoteca, para abrir en primavera, iniciando un nuevo ciclo. Sin embargo, he observado que en contadas ocasiones -y quizá debido a lo benigno de nuestro clima- alguna hembra adulta logra sobrevivir hasta una nueva temporada. 

A. argentata de 1 semana de edad.
De todas las nacidas, sólo quedan éstas.
Cuando se dice cuántas arañitas contiene una ovoteca, muchas personas creen que -si se le permite a una Argiope quedarse en el jardín- se "llenarán de arañas". Nada más lejos de la realidad. Las pequeñas arañitas tienen cientos de enemigos, que se encargarán de reducir su número, tanto así, que no más de 1 o 2 de cada ovoteca llegarán a convertirse en adultas. Los enemigos, ansiosos de alimentarse de huevos de araña, o de pequeñas arañitas, son un variado surtido de insectos, arañas cazadoras y hasta pájaros.

Juvenil. Aunque aún no mide más que 5 mm.
ya ha construido su propia tela para cazar su alimento.
En algunos pocos lugares de nuestra Antofagasta, algo alejados del tránsito de las personas, sobreviven grupos aislados de Argiope argentata. Difícilmente logran instalarse en algún jardín, patio o plaza, ya que la ignorancia de la gente las lleva a matarlas en cuanto las ven. Son muy pocas las personas sensatas que les permiten ocupar un lugar, y vivir, en una tierra que siempre fue de ellas.
En mi casa, ellas han encontrado un hogar, como pueden testimoniar las 10 hembras que en él viven, y puedo dar fe de que nunca han dañado a nadie.

.

Anifaénida (Anyphaenidae), araña fantasma. Actualización.

El tiempo no pasa en vano, dicen. Y desde que subí fotos de una araña que suponía ser Anyphaenidae, no ha pasado poco.
Y en ese tiempo, he conseguido asegurarme que esas arañas lo eran. He conocido sus nidos, algo de sus costumbres, las he criado, en fin, que ya no necesito una voz oficial para que me confirme su identificación. Además, he conseguido mejores fotos.


Anifaénida cazando una pequeña larva de mariposa 
 
Anyphaenida macho adulto
 
Las Anifaénidas cazan -como ya había dicho antes- en el follaje. Raramente se las encuentra en el suelo, pero también es posible. Suelen recorrer rápidamente hojas y ramas, hasta dar con alguna presa. Me sorprendió (dicho sea de paso) ver a ésta capturar a una larva de mariposa. Tanto la araña -una hembra ya adulta- como la larva son pequeñitas, ya que ninguna Anifaénida es grande. 
No conocía su método de caza, pues no es fácil verlas de día, pero a ésta la encontré al atardecer, y pude observarla: al encontrar la larva, la aseguró con unos cuantos hilos, cruzando por encima de ella y fijándolos por abajo de los pétalos de la flor, rápidamente por cierto. Luego la mordió, y después de unos cuantos segundos, la arrastró a un lugar más seguro.
Anifaénida, macho adulto.
 
Las anifaénidas anidan entre las hojas, formando con su tela una especie de capullo, en el que se ocultan y en donde las hembras ocultan su ooteca (sus huevos, por decirlo más simplemente). Este nido puede estar entre el follaje verde o también en hojas secas. creo que esto podría depender de la especie, pero no tengo bases para asegurarlo. Cuando es en una hoja seca, la araña busca una hoja que esté enrollada sobre sí misma, de manera que le provee de un refugio. La cubre por dentro con tela, dejando sólo una pequeña puerta, la que se puede abrir y cerrar. El nido que encontré en follaje verde, en tanto, no tenía puerta, por eso supongo que son distintas especies de Anifaénida.

Nido en el interior de una hoja seca, al descubierto al desenrollar la hoja.


Nido en follaje (no mide más de 1,5 cms.)

Mismo nido, vista frontal.

Finalmente, una Anyphaenida recién nacida, de una araña criada por mí. Difícil de llegar a ver una en libertad, ya que no sólo son muy pequeñas, sino que además se mantienen ocultas a nuestros ojos, como buenas fantasmas.


Una cosa que me entristeció es que estas arañas (como muchas otras) sólo pueden reproducirse una vez, de manera que la madre, después de poner los huevos y cuidarlos celosamente hasta que nacen las crías, no sobrevive más que unos días. Se muere.

.

Frigga Crocuta (Salticidae) Una inmigrante más...


 La araña salticida Frigga crocuta (Taczanowski, 1878) no es de nuestro país, pero se las arregló de alguna manera para bajar por el mapa hasta llegar a Chile. No está debidamente "registrada" como habitante de nuestra ciudad, pero es innegable que está aquí, ya que se la puede encontrar casi en cada plaza y jardín. Incluso se la puede encontrar a unos metros de la playa, donde vive tan bien como en el kilómetro 12, que es casi puro desierto.

Macho

Esta facilidad para adaptarse es lo malo que tiene. Malo, porque sin que nadie lo advierta -y sin que a nadie le importe- va desplazando a las salticidas que son propias de esta zona, la mayoría de las cuales ni siquiera se conocen.

Hembra oscura
Hembra clara
 Aunque el colorido de los machos casi no varía, el de las hembras sí, yendo de un color bastante oscuro cuando viven al sol, a uno claro, cuando viven a la sombra. Cualquiera puede encontrar y observar estas arañas, basta con un poco de paciencia. Se pueden encontrar en plantas rastreras, cerca del suelo, tanto como en arbustos de media altura.

Como todas las salticidas, cazan saltando sobre sus presas (preferentemente moscas), las que pueden ser hasta 4 o 5 veces más grandes que ellas. 


Su cortejo demora bastante, porque las hembras no se dejan convencer tan fácilmente por el primer macho bonito que pase...








.

Araña Cangrejo (Thomisidae) Especie de color rojo.


Creo que comencé el blog con una araña Thomisidae, pero aquella era verde con franjas anaranjadas, y ésta es de color naranja con el cefalotorax y las patas moradas. Me pasó como con la otra, que nunca había visto una araña así. Y apareció en mi patio, calladamente, y de la misma manera desapareció tres o cuatro semanas después. Creo que el lugar elegido no era bueno. A éstas tan fuertemente coloridas, les vá mucho mejor en medio de una flor grande. La verde en cambio, se camuflaba perfecto con las hojas.


 No he podido conseguir alguna mejor identificación. La respuesta es siempre parecida: no se sabe mucho de estas arañas. O bien que nadie se ha especializado en ellas. En nuestro país no hay mucha gente que se dedique a la entomología seriamente, menos aún a las arañas.. No se gana plata con eso, en Chile.

.

Anifaénida (Anyphaenidae), araña fantasma.

He buscado bastante, pero aunque no he conseguido una confirmación oficial acerca de si esta araña es realmente una Anifaénida (mis fotos no son suficientemente claras), sí me han dicho voces expertas que es lo más probable, dado su aspecto y costumbres. Se conocen también como "araña fantasma" en algunas partes. Supongo que el nombre se deberá a lo difícil que es verla, y a lo rápido que desaparece entre las hojas de las plantas.


Es pequeñita (al menos las que he visto), de unos 6 o 7 mm. La de la foto está sobre una hoja de trébol, comparen el tamaño. Según dicen, hay especies que pueden llegar hasta un centímetro.

Sus hábitos parecen ser crepusculares, es decir, se las puede encontrar cazando temprano en las mañanas o ya caída la noche. Incluso de noche cerrada las he visto, pero si las fotos de día no son buenas, ya pueden imaginar las nocturnas. Recorren las hojas de las plantas rápidamente, por arriba y por abajo, casi sin descanso. Si se dan cuenta que se las observa, desaparecen en un instante, y no hay caso de volverla a ver. Como un fantasma.


 Aunque de otro color, la de esta foto creo que es la misma, probablemente de sexo diferente, porque la encontré en el mismo lugar y hábitat, y sería difícil que dos especies tan similares lo compartan amigablemente. No hay mucho a quien preguntarle sobre estas cosas. Sobre todo en esta ciudad, no parece que nadie haga investigaciones entomológicas. O las publique, al menos.

.

Steatoda grossa (Steatoda), araña de jardín.

Esta araña es conocida vulgarmente como araña de jardín. Y es muy común en los jardines, precisamente. Casi no hay macetero que no tenga una de ellas creciendo debajo. Su tela es bastante rudimentaria, no esperen la gran cosa.


Si alguien la encuentra parecida a la "Viuda Negra" -conocida en Chile como "araña de poto colorado", tiene mucha razón, ya que son parientes cercanas. Y eso es lo que hace que haya que tener mayor cuidado con esta muchacha. Se supone que su mordedura puede traer complicaciones al sistema nervioso, nada bueno.
 

La segunda foto no es tan buena, pero sirve para ver mejor el dibujo que lleva en el abdomen. Estas arañas -a diferencia de otras- pueden vivir hasta 6 años. Cuando ya tienen cierta edad, estas manchas se oscurecen tanto, que casi no se aprecian.

.

Dysdera crocata


Esta araña es una Dysdera crocata, reconocida cazadora de Chanchitos (Oniscidae), su presa favorita. Los caza saltando encima y sujetándolos fuertemente con sus grandes quelíceros. Luego los gira, de manera que las patas queden hacia arriba, y los arrastra a un lugar seguro, para comérselos. Estas fotos muestran esos tres pasos.






A la Dysdera se le suele encontrar debajo de piedras y troncos muertos. En las casas, puede ocultarse debajo de algún macetero grande. Siempre en lugares húmedos, donde pueda encontrar chanchitos.

.