Como muchos otros bichos de nuestros jardines, la Crisoperla suele pasar desapercibida, oculta debajo de las hojas, ya que sus hábitos son crepusculares o nocturnos.
Un dato curioso sobre ellas es que tienen un "sistema timpánico", que las ayuda a escapar de los murciélagos... sorprendente. Y también que, con esa carita simpática, en realidad se alimentan de otros pequeños insectos. Cosa que es buena, porque en zonas agrícolas ayudan mucho a controlar plagas.
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